
Titian / After Jakob Seisenegger · PD
Carlos V con un perro
Ficha
La historia
En 1533 Tiziano conoció al emperador Carlos V en Bolonia y pintó este retrato de cuerpo entero. Curiosamente, partió de una obra ajena: copió casi punto por punto un retrato del austríaco Jakob Seisenegger, con la misma pose y el mismo enorme perro apoyado en el muslo del emperador. Pero donde Seisenegger describía cada detalle, Tiziano aflojó la pincelada y dio al monarca una presencia que su modelo no tenía. Al emperador le gustó tanto que convirtió al veneciano en su retratista de confianza y lo nombró caballero. De aquel encuentro salieron algunas de las imágenes más célebres del poder en el siglo XVI. El cuadro está en el Museo del Prado, en Madrid.




