
Bronzino · PD
Retrato de Lucrezia Panciatichi
Ficha
La historia
Hacia 1545 Florencia era una ciudad vigilada. Cosimo I de Medici gobernaba con mano firme y la Inquisición miraba de cerca a las familias sospechosas de simpatizar con la Reforma, y los Panciatichi estaban entre ellas. Bronzino, pintor de la corte, retrató a Lucrezia con esa frialdad esmaltada que era su sello, la piel como porcelana, el vestido de un rojo intenso, las manos quietas sobre un libro. En el collar de oro que le rodea el cuello se lee una divisa en francés, 'Amour dure sans fin', el amor dura sin fin. Su marido, Bartolomeo, había servido en la corte francesa, y esas palabras enlazan el retrato con aquella etapa. Bronzino buscaba distancia, la de una dama que se muestra sin entregarse. El pequeño devocionario entreabierto que sostiene es el tipo de lectura que, en aquellos años, podía levantar sospechas.




