
El Greco · PD
Retrato de Luis Gonzaga
Ficha
La historia
En 1583, en Toledo, posó un joven noble italiano: Luis Gonzaga, futuro santo. Tenía unos 15 años. Poco antes había servido como paje en la corte española, y ahora llegaba a Toledo con un pariente franciscano. El retrato se encargó a El Greco, el cretense recién instalado en España; es una de sus primeras obras españolas. El muchacho aparece de medio cuerpo, con un severo traje negro y una seriedad ya nada infantil en la mirada. Ocho años después, Gonzaga moriría en Roma, a los 23, cuidando a enfermos de peste, y más tarde sería canonizado. El propio cuadro viajó mucho: perteneció al coleccionista húngaro Marcell Nemes, se vendió en París en 1913 y hace poco regresó a Budapest, al Museo de Bellas Artes.




