
Théo van Rysselberghe · PD
Retrato de Marguerite van Mons
Ficha
La historia
Poco antes de 1886 murió la madre de Marguerite van Mons. Su padre, Émile van Mons, coleccionista y mecenas, encargó entonces al joven Théo van Rysselberghe el retrato de sus dos hijas. La mayor, Camille, se conserva hoy en Hannover, y esta pequeña, de unos diez años, quedó en Gante. Los dos cuadros eran un homenaje al padre viudo. La niña posa con un sencillo vestido negro ante una puerta de un azul pálido, adornada con motivos dorados. Van Rysselberghe todavía buscaba su camino. Eran años en que probaba estilos distintos, poco antes de sumarse, hacia 1888, al puntillismo de los seguidores de Seurat en París.


