
Amedeo Modigliani · PD
Retrato de Moïse Kisling
Ficha
La historia
En 1915 Montparnasse se había vaciado por la guerra: muchos de aquellos jóvenes pintores extranjeros habían marchado al frente. Kisling, polaco y amigo íntimo de Modigliani, se había alistado en la Legión Extranjera francesa y acababa de volver a París tras ser herido. Modigliani, a quien la tuberculosis mantenía lejos del ejército, se quedó en la ciudad pintando a sus compañeros de bohemia. Este retrato, pequeño y sobrio, muestra el rostro alargado y como tallado que el pintor daba a casi todos sus modelos, más cerca de una máscara que de un parecido exacto. La tela perteneció a Paul Guillaume, el marchante que fue de los primeros en creer en Modigliani, y solo llegó a Italia años después.




