
Lorenzo Lotto · PD
Santa Lucía ante el juez
Ficha
La historia
Lorenzo Lotto firmó el contrato de este retablo en Jesi, un pueblo de las Marcas, en diciembre de 1523, y viajó hasta allí para hacerlo. Luego el encargo quedó parado. Lotto hizo esperar tanto a la cofradía que lo había pedido que estuvo a punto de perderlo, y no lo terminó hasta 1532, nueve años después. Lo que entregó no se parece a un retablo corriente. En vez de la habitual fila de santos, montó una escena en pleno movimiento: santa Lucía comparece ante el juez Pascasio, que la ha condenado a ser arrastrada a un lupanar. En primer término, unos hombres y una yunta de bueyes tiran de ella con cuerdas y no logran moverla ni un palmo. Lucía, en cambio, permanece serena y sigue hablando. El retablo continúa hoy en Jesi, en la pinacoteca del Palazzo Pianetti.




