
El Greco and workshop · PD
San Pablo
Ficha
La historia
Hacia 1610 el pintor al que los españoles llamaban El Greco, en realidad Domenikos Theotokópoulos, un griego de Creta, llevaba más de 30 años viviendo en Toledo. Había llegado a España esperando encargos reales, nunca logró el favor del rey y acabó creando un arte extraño e intenso para las iglesias y el clero de una ciudad hondamente católica. Este San Pablo pertenece a ese mundo tardío. Es de esa clase de figuras de apóstoles que él y su taller hacían en series, los fundadores de la Iglesia mostrados uno a uno, un apostolado. Para entonces su manera se había vuelto del todo suya: los cuerpos alargados y estrechos, los rostros iluminados como desde dentro, toda la superficie temblando como la luz de una vela. Pablo se vuelve con esa mirada aguda y ensimismada que El Greco dio a casi todos sus santos en aquellos años finales.




