
Bohumil Kubišta · PD
San Sebastián
Ficha
La historia
Hacia 1912, un grupo de jóvenes artistas de Praga seguía de cerca lo que hacían Picasso y Braque en París, pero no quiso quedarse en el mero juego de planos y facetas. Bohumil Kubišta fue quien más lejos llevó esa vía: tomó la geometría del cubismo y la puso al servicio de la emoción y del símbolo, en lo que hoy se llama cubo-expresionismo checo. Aquí eligió a san Sebastián, el mártir atravesado por flechas, y le prestó sus propios rasgos. Los estudiosos leen la obra como un autorretrato encubierto: Kubišta se veía a sí mismo como un mártir del arte moderno. El cuerpo, quebrado en aristas y planos angulosos, insiste menos en el dolor físico que en resistir. Para vivir, el pintor sirvió como oficial del ejército; murió en 1918, a los 33 años.