
Hendrick ter Brugghen · PD
San Sebastián atendido por Irene
Ficha
La historia
Cuando Hendrick ter Brugghen pintó esto en 1625, su ciudad de Utrecht vivía bajo la peste. El mal volvió cada año de 1624 a 1629, y probablemente se llevó al propio pintor en 1629, hacia los 40. Ese trasfondo pesa sobre el asunto, porque san Sebastián, acribillado de flechas y dado por muerto, era el santo al que se rezaba contra la peste. Ter Brugghen muestra el momento siguiente, cuando una mujer llamada Irene y su criada se acercan al cuerpo y lo encuentran aún con vida. La luz es la que había estudiado en el Caravaggio en Italia, un resplandor bajo que deja el lienzo casi a oscuras y recorta la figura pálida y desmadejada. Irene se inclina para aflojar la cuerda de la muñeca mientras la criada libera una flecha.
