
Anthony van Dyck · PD
Sansón y Dalila
Ficha
La historia
Hacia 1630, de regreso en Amberes tras varios años en Italia, van Dyck tenía la cabeza llena del color cálido de Tiziano. Retoma aquí un tema que ya había pintado su maestro Rubens, pero cambia el momento y el tono. Vemos el instante en que los soldados filisteos se abalanzan sobre Sansón, con el pelo ya cortado y la fuerza perdida. Y mientras Rubens había hecho de Dalila una seductora fría, van Dyck le da un gesto de espanto ante lo que acaba de provocar. El lienzo es enorme, de más de dos metros y medio de alto. Lo pintó pocos años antes de embarcarse hacia Londres para servir como pintor de la corte de Carlos I.




