
Gerrit Dou · CC0
Autorretrato
Ficha
La historia
Hacia 1665, cuando Gerrit Dou se pintó a sí mismo con la paleta en la mano, era uno de los pintores mejor pagados de toda la República holandesa. El coleccionista Pieter Spiering le abonaba 500 florines al año solo por el derecho a elegir primero entre sus obras. El dato llama la atención si se recuerda que Dou se había formado de muy joven en el taller de Rembrandt, en Leiden, y que por esos mismos años su antiguo maestro atravesaba en Ámsterdam serios apuros de dinero. Dou fundó la escuela de los fijnschilders, los pintores finos, famosos por sus tablas pequeñas y minuciosamente acabadas. Aquí se enmarca en el nicho de piedra que convirtió en sello personal, rodeado de los útiles de su oficio. Es uno de sus autorretratos más tardíos: moriría diez años después.




