
Joshua Reynolds · PD
Autorretrato
Ficha
La historia
En 1780 la Royal Academy de Londres estrenaba salas solemnes en Somerset House, y su primer presidente, Joshua Reynolds, se retrató para la ocasión. Se muestra sin paleta ni pinceles, vestido en cambio con la toga y el bonete de doctor que la Universidad de Oxford le había concedido siete años antes. A su lado, entre sombras, asoma un busto de Miguel Ángel, el maestro que más veneraba. Todo el retrato es una declaración: la pintura es un arte del intelecto, propio de un caballero, y él es quien fija el buen gusto en Gran Bretaña. Reynolds vuelve la cabeza y entreabre los labios, como a punto de tomar la palabra ante sus colegas. Diez años más tarde, al cerrar su último discurso académico, pidió que la última palabra pronunciada por él en aquella sala fuese el nombre de Miguel Ángel.




