
Anthony van Dyck · PD
Autorretrato
Ficha
La historia
En el invierno de 1620, un joven de Amberes de apenas 21 años cruzó a Londres para probar suerte en la corte del rey Jacobo I de Inglaterra. Era Anton van Dyck, y por entonces se retrató así: la mano lánguida alzada hacia el mentón, la mirada vuelta hacia nosotros, vestido con la elegancia de un caballero de campo. No hay paleta ni pinceles a la vista, ningún signo del oficio de pintor. Hijo de un próspero comerciante de telas, prefería mostrarse con los aires de un señor. Volvería a Inglaterra más de diez años después como retratista de Carlos I; aquí es todavía un recién llegado que ensaya ese papel de cortesano.




