
Anthony van Dyck · PD
Autorretrato
Ficha
La historia
Van Dyck se pintó aquí como un muchacho de unos 14 años, hacia 1613, y es una de las primeras obras que nos dejó. Era un prodigio de Amberes, puesto de aprendiz siendo todavía un niño, y ya lo bastante bueno como para convertir su propio rostro en un cuadro acabado: la piel fresca, el pelo revuelto, la cabeza que gira para atrapar al que mira. Aún no había entrado a trabajar junto a Rubens, el pintor mayor que lo formaría, ni había zarpado hacia la corte inglesa, donde llegó a ser el retratista de Carlos I y fue armado caballero. Lo que sobrevive en esta pequeña tabla es el aplomo de un adolescente que ya sabía pintar. Se guarda en la Academia de Bellas Artes de Viena.




