
Own work · PD
Autorretrato con su hija Julie
Ficha
La historia
Vigée Le Brun se pintó así en 1786, cuando era la retratista favorita de María Antonieta y una de las artistas más solicitadas de la corte francesa. Se representa abrazando a su hija pequeña, Julie, y ambas miran al espectador con una sonrisa abierta que deja ver los dientes. Puede parecer un detalle menor hoy, pero en el retrato formal de la época la boca se pintaba cerrada, y mostrar los dientes se consideraba impropio. Un cronista de aquellos años la reprendió por ello poco después. Apenas tres años más tarde, la corte que la sostenía se hundió con la Revolución y la pintora tuvo que huir de Francia. En el lienzo solo quedan una madre, una niña y esa sonrisa sin guardar.




