
Edvard Munch · PD
Separación
Ficha
La historia
Hacia 1906 Edvard Munch vivía inquieto en Alemania, bebía mucho y tenía los nervios al borde del derrumbe que dos años después lo llevaría a una clínica de Copenhague. En ese estado volvía una y otra vez a una escena que había pintado por primera vez en la década de 1890, una mujer que se marcha. Aquí está de pie en la orilla, vestida de blanco, vuelta hacia el mar, mientras su larga melena rubia se estira hacia atrás y roza el pecho del hombre al que abandona. Él va de negro, con la cabeza inclinada y una mano sobre el corazón, y esa mano sangra. La línea ondulante que lleva el cabello de ella hasta el cuerpo de él pertenece por entero a su época, el rizo del Art Nouveau que llenaba el diseño europeo hacia 1900. Munch lo pintó al temple sobre un lienzo que dejó en parte sin imprimar, de modo que la trama se transparenta bajo el color delgado.




