
Amedeo Modigliani · PD
Almaisa sentada
Ficha
La historia
Para 1916 los jóvenes de Montparnasse casi habían desaparecido: se habían ido al frente, y París era una ciudad de mujeres, de extranjeros y de los no aptos para la guerra, entre ellos Modigliani, enfermo de tuberculosis. Ese año pintó a esta mujer sentada y, algo insólito en él, anotó su nombre, Almaisa, cuando la mayoría de sus modelos quedaban en el anonimato. Está muy quieta, con las manos cruzadas, el rostro reducido a una máscara ovalada sobre el cuello largo que dio a casi todos. Modigliani había frecuentado al escultor Brancusi y estudiado las tallas africanas y jemeres que entonces llegaban a los escaparates de los marchantes parisinos, y se nota en lo poco que le hizo falta, unos pocos planos y dos ojos oscuros. El fondo está desnudo, la paleta es cálida y cerrada.




