
Jan Gossaert · PD
La adoración de los Reyes Magos
Ficha
La historia
Jan Gossaert firmó este cuadro de un modo que casi nadie advierte. Escondió su nombre en el borde del tocado bordado de Baltasar, el rey mago que se acerca por la derecha, y de nuevo en el collar de su acompañante con turbante. Lo pintó hacia 1510, pocos años después de viajar a Roma al servicio de un príncipe de Borgoña, un viaje que le dejó el gusto por el detalle a la italiana. La escena reúne a reyes, cortesanos, campesinos, perros y ángeles ante el Niño, todos con un lujo minuciosamente pintado. Y el palacio en ruinas que los cobija no es un capricho: la tradición contaba que María dio a luz sobre los restos del palacio del rey David, antepasado de Jesús.

