
Anthony van Dyck · PD
El prendimiento de Cristo
Ficha
La historia
Cuando pintó esta escena, hacia 1618, Van Dyck apenas rondaba los veinte años y todavía trabajaba en la órbita de Rubens, en Amberes. Se nota: es un lienzo de noche, iluminado por antorchas, con los cuerpos apretados y en plena agitación, la energía que había aprendido en el taller del maestro. En la oscuridad del monte de los Olivos, Judas se acerca a dar el beso que entrega a Jesús, mientras un poco más allá Pedro corta de un tajo la oreja a un criado. El tema le interesó tanto que lo pintó tres veces por aquellos años. Esta versión está en el Prado, y las otras dos se conservan hoy en Bristol y en Mineápolis.




