
Camille Pissarro · PD
El bulevar Montmartre de noche
Ficha
La historia
En febrero de 1897 Pissarro alquiló una habitación en el Grand Hôtel de Russie, en la esquina de la rue Drouot, y desde la ventana pintó el bulevar Montmartre una y otra vez: con nieve, con lluvia, con niebla, a distintas horas. Salieron unas catorce vistas, y esta es la única escena nocturna que pintó en toda su vida. Trabajaba desde dentro por necesidad: una infección crónica en un ojo le impedía pintar al aire libre, así que en sus últimos años miró París a través de ventanas. Aquella noche lo que le atrapó fue la luz. París acababa de pasar al alumbrado eléctrico, y captó el blanco frío de las nuevas farolas junto al amarillo cálido del gas de los escaparates y de los faroles de los coches de caballos. Hoy el cuadro está en la National Gallery de Londres.




