
Camille Pissarro · PD
El bulevar Montmartre por la mañana de invierno
Ficha
La historia
A comienzos de 1897 Camille Pissarro, que rondaba los 67 años, alquiló una habitación en el Grand Hôtel de Russie, sobre el bulevar Montmartre. Una infección ocular que lo perseguía desde hacía años le impedía trabajar al aire libre, expuesto al viento y al polvo, así que pintó París desde la ventana. Desde allí siguió el mismo tramo del bulevar a distintas horas y con distintos climas, en una serie de 14 lienzos. Esta es la mañana de un final de invierno, con el sol filtrándose entre la bruma y algo de nieve. Abajo, diminutos, avanzan los carruajes, los ómnibus y la gente por una de las grandes avenidas que Haussmann había abierto en la ciudad. Los árboles desnudos ordenan la perspectiva hasta el fondo.




