
Nicolas Poussin · PD
La conquista de Jerusalén por el emperador Tito
Ficha
La historia
Poussin pintó este lienzo en Roma en la década de 1630 para el cardenal Francesco Barberini, sobrino del papa y uno de los grandes coleccionistas de su tiempo. El tema es antiguo: el ejército romano, al mando de Tito, el futuro emperador, asalta Jerusalén y despoja el Segundo Templo en el año 70. Poussin ordena ese caos como una multitud densa y legible de soldados y fugitivos. Lo que lo vuelve más que un cuadro de historia es su destino. En 1638 el papa se lo regaló a Fernando III, emperador del Sacro Imperio, cuyos ejércitos acababan de saquear ciudades por Alemania e Italia. Nadie sabe con certeza si elegir un templo destruido pretendía ser un halago, una advertencia, o ambas cosas.




