
El Greco · PD
La crucifixión
Ficha
La historia
El Greco pintó esta Crucifixión hacia 1598 para el altar mayor de un nuevo colegio agustino de Madrid, fundado por una dama de la corte, doña María de Aragón. Rondaba entonces los sesenta años, afincado en Toledo y trabajando en la extraña manera de su última etapa. El cuerpo de Cristo se estira hacia lo alto mucho más allá de toda proporción natural, bañado por una luz plateada y fría que deja la escena entera sin peso. Unos ángeles se inclinan para recoger la sangre de sus heridas. No hay multitud ni apenas paisaje, solo unas pocas figuras contra un cielo gris revuelto. El colegio se disolvió a principios del siglo XIX, y durante un par de décadas el cuadro colgó en la casa madrileña de la Inquisición antes de llegar al Prado.




