
Rosso Fiorentino · PD
Cristo muerto con ángeles
Ficha
La historia
Rosso Fiorentino pintó este Cristo muerto en Roma hacia 1525, para su amigo Leonardo Tornabuoni, obispo de Sansepolcro y uno de los prelados florentinos en la corte del papa Clemente VII. Rosso acababa de ver los frescos de Miguel Ángel en la bóveda Sixtina, y se nota en el cuerpo de Cristo: musculoso, joven, casi sereno, sostenido por ángeles con una belleza tan sensual que desconcierta ante un cuerpo sin vida. La tabla estaba destinada a un altar en Sansepolcro, pero nunca llegó a colocarse. En mayo de 1527 las tropas imperiales saquearon Roma, y en septiembre estaba al cuidado de una monja en el convento de San Lorenzo in Panisperna. La pintura se quedó con el artista y siguió su suerte incierta, como tantas obras de aquellos años revueltos.




