
El Greco · PD
La Sagrada Familia con santa María Magdalena
Ficha
La historia
Cuando El Greco pintó esta obra en Toledo, hacia la década de 1590, ya había dado con esa manera suya, extraña e ingrávida, de figuras que parecen flotar en una luz densa e incierta. La escena se ve tierna y doméstica. María sostiene al niño, José se inclina hacia él y la Magdalena mira desde un lado. Y sin embargo la fruta que pasa entre sus manos encierra un sermón callado. La manzana alude a la caída del hombre que este niño viene a deshacer, las cerezas a su sangre, el melocotón a la salvación. María sostiene a su hijo mientras su mirada se pierde más allá de él, sabiendo ya adónde lo lleva su vida. En Toledo El Greco mantenía un taller muy activo que repetía escenas íntimas como esta para la devoción privada.




