
Lorenzo Lotto · PD
La Sagrada Familia con santa Catalina de Alejandría
Ficha
La historia
Lotto firmó y fechó esta tabla en 1533, el año en que renunció a Venecia. Nunca había llegado a prosperar en la ciudad de Tiziano, y ahora la dejaba para pasar los siete años siguientes en las Marcas, más al sur por la costa italiana. Pese a ese vuelco, la pintura es íntima y callada, pensada para una capilla privada y no para el muro de una iglesia. José levanta con cuidado un velo para que santa Catalina pueda ver al Niño dormido. El pequeño reposa sobre una piedra desnuda que evoca un sarcófago y la muerte que le espera, y María, sorprendida en plena lectura, parece ya inquieta por lo que sabe. Lotto era un hombre inquieto y ansioso, y algo de ese desasosiego se filtra en estos rostros.




