
Rosso Fiorentino · PD
La Sagrada Familia con el Niño San Juan Bautista
Ficha
La historia
Hacia 1521 Florencia acababa de vivir la gran temporada de Leonardo, Miguel Ángel y Rafael, con su equilibrio y su calma. Una nueva generación, la de Rosso Fiorentino, decidió mover ese equilibrio. En esta pequeña tabla de devoción privada aparecen la Virgen con el Niño, San José y el pequeño San Juan Bautista, patrón de Florencia. La escena es tierna, pero el estilo es inquieto: miembros alargados, dedos que se afilan, ojos grandes y húmedos, un contorno que nunca se queda del todo quieto. Rosso rondaba los 27 años y ya buscaba esa belleza rara, algo nerviosa. Años después, tras el saco de Roma de 1527, cruzaría los Alpes para servir al rey de Francia en Fontainebleau. Fíjese en la mano de la Virgen, larga y estrechada hasta la punta de los dedos.




