
Herbert James Draper · PD
El lamento por Ícaro
Ficha
La historia
Ícaro, el joven que voló demasiado cerca del sol, yace muerto sobre una roca mientras tres ninfas del mar lo lloran. Sus grandes alas de plumas todavía brillan, pero la cera que las sujetaba se ha derretido. Draper pintó esta escena en 1898, en pleno auge de la pintura victoriana de tema clásico en Gran Bretaña, cuando los mitos griegos servían para mostrar cuerpos idealizados bañados en luz. El sol poniente enciende de dorado el torso del muchacho y el mar del fondo. La moraleja del mito, el castigo de quien desafía sus límites, encajaba bien con una época que admiraba tanto el progreso como sus peligros. La obra ganó reconocimiento en su día y se conserva en la Tate.
