
File:El greco, martirio di s. amurizio e la legione tebana, 01.JPG · PD
El martirio de San Mauricio y la legión tebana
Ficha
La historia
Cuando Felipe II vio el cuadro que había encargado para un altar de El Escorial, no le convenció y mandó colocar otro en su lugar. El Greco debía pintar el martirio de San Mauricio, jefe de la legión tebana, soldados cristianos de Roma a quienes se ordenó sacrificar a los dioses paganos antes de entrar en combate. En vez de mostrar la matanza, el pintor dejó en primer término la deliberación: Mauricio, con armadura, conversa con sus oficiales sobre la muerte que han decidido aceptar, mientras el suplicio queda relegado a un rincón del fondo. El rey esperaba algo que moviera a la oración, y esta escena fría y abarrotada no lo hacía, de modo que en su lugar se colgó una versión más convencional. Esta tela es una réplica de formato reducido de aquella composición. Perteneció al rey Carol I de Rumanía y se conservó en el castillo de Peleș antes de llegar al museo de Bucarest. Todavía se discute si el propio Greco pintó esta versión pequeña o si la copió más tarde su hijo, Jorge Manuel. Harold Wethey, que catalogó al artista, la atribuyó al hijo.




