
Claude Monet · PD
El puente del ferrocarril de Argenteuil
Ficha
La historia
En 1874 Argenteuil todavía se estaba recomponiendo. Cuatro años antes, al retirarse, el ejército francés había volado los puentes del pueblo sobre el Sena para frenar el avance prusiano, y ahora la localidad los reconstruía en hierro. Monet, que había vuelto del exilio en Londres y se había instalado allí, pintó ese puente de ferrocarril nuevo con un tren cruzándolo y su penacho de humo sobre el río. No hay nostalgia de ruinas: lo que muestra es la vuelta a la normalidad, la línea que en pocos minutos llevaba a París. Ese mismo año expuso con sus amigos en la muestra que un crítico bautizó, con burla, como impresionista. En el agua, los pilares del puente se deshacen en pinceladas sueltas que tiemblan con la corriente.




