
El Greco · PD
La Magdalena penitente
Ficha
La historia
El Greco llevaba poco en España cuando pintó esta Magdalena, hacia 1577. Venía de Venecia y de Roma, y en Toledo era un recién llegado que aún buscaba clientela. Ya se adivina lo que lo haría inconfundible: la figura empieza a alargarse y el cielo se agita con nubes de tormenta. María Magdalena, la pecadora arrepentida, fue uno de sus temas preferidos, al que volvió una y otra vez a lo largo de su vida. Aquí aparece con la larga cabellera dorada suelta y los ojos alzados entre el dolor y la esperanza. A su lado, sobre la roca, una calavera y el frasco de ungüento con el que, según los Evangelios, había ungido los pies de Cristo. Son los signos habituales de la penitente, pintados cuando el estilo del artista apenas empezaba a encenderse.




