
Michaelina Wautier · PD
El triunfo de Baco
Ficha
La historia
Hacia 1655, en los Países Bajos españoles, una mujer pintó algo que entonces casi ninguna se atrevía a intentar: un enorme lienzo de casi tres metros de alto lleno de hombres desnudos. Es El triunfo de Baco, de Michaelina Wautier, con el dios del vino coronado de hojas en el centro de un cortejo de ménades, sátiros y borrachos. En el borde derecho, una figura con un hombro descubierto mira directamente al espectador. Es la propia pintora, que se retrató dentro de la escena. La obra llegó a la gran colección del archiduque Leopoldo Guillermo, gobernador de los Países Bajos, pero durante siglos se atribuyó a un hombre, un tal 'N. Woutiers'. Solo en 1993 una historiadora del arte belga la reconoció en los depósitos del Kunsthistorisches Museum de Viena, donde hoy vuelve a llevar el nombre de Michaelina.
