
Jacob Heinrich Elbfas · PD
Vädersolstavlan
Ficha
La historia
Este cuadro, cuyo nombre sueco significa la pintura de los soles del tiempo, recoge un suceso real. La mañana del 20 de abril de 1535 aparecieron sobre Estocolmo varios halos y soles falsos, un fenómeno óptico llamado parhelio, que mucha gente vio como un presagio. En plena Reforma, con el rey Gustavo Vasa enfrentado a sus rivales, hubo quien interpretó el prodigio en clave política. La versión original se perdió, y lo que hoy cuelga en la catedral de Estocolmo es una copia pintada en 1636 por Jacob Elbfas. Su mayor valor está en el primer plano: es la imagen más antigua que se conserva de la ciudad de Estocolmo en color, con sus murallas, sus iglesias y sus casas apiñadas tal como eran en el siglo 16.