
Titian · PD
Venus Anadiomena
Ficha
La historia
La Antigüedad había hablado de una pintura perdida de Apeles, la Venus Anadiómena, la diosa que emerge del mar el día de su nacimiento y se escurre el agua del pelo. Nadie la había visto en más de 1000 años, pero su fama seguía viva en los textos. Hacia 1520, el joven Tiziano la rehízo a su manera en Venecia, una ciudad nacida ella misma del agua y volcada al comercio marítimo. Su Venus ocupa casi todo el lienzo, de pie entre las olas, torciendo con las dos manos un mechón mojado. A su lado flota una concha pequeña, la señal de su nacimiento en el mar. Tiziano estaba empezando a construir esos cuerpos de carne cálida y luminosa que serían su marca. La pincelada suelta del fondo, donde el mar y el cielo casi se confunden, ya anuncia al pintor libre de sus últimos años.




