
Sandro Botticelli · PD
Venus y Marte
Ficha
La historia
En la Florencia de los Médici, hacia 1485, Botticelli pintó a los dioses del amor y de la guerra tumbados uno frente al otro, en una tabla larga y baja pensada seguramente para el respaldo de un banco o el frente de un arcón de boda. Marte, dios de la guerra, duerme profundamente, con la cabeza caída y la boca entreabierta. Venus, en cambio, permanece despierta y serena, observándolo. Alrededor, unos pequeños sátiros juguetean con la armadura y la lanza del dios dormido, que ya no le sirven de nada. Uno hasta se ha metido dentro del casco. La idea la entendía bien un florentino culto de entonces, alimentado de filosofía antigua: el amor vence y desarma a la guerra. En el ángulo superior derecho zumba un enjambre de avispas junto a la cabeza de Marte. Se ha pensado que aluden a la familia Vespucci, cuyo apellido recuerda a la avispa, tal vez los comitentes del cuadro. Botticelli lo pintó al temple, con líneas finas y colores claros, en los mismos años de su Nacimiento de Venus, cuando la mitología antigua había vuelto a llenar los muros de los palacios florentinos.




