
Gustave Caillebotte · PD
Vista de tejados
Ficha
La historia
El invierno de 1878, Gustave Caillebotte se asomó a lo alto de un edificio de París y pintó lo que casi nadie pintaba entonces: los tejados. Nada de bulevares elegantes ni de paseantes con sombrero, solo una extensión de cubiertas de Montmartre bajo la nieve, chimeneas y buhardillas en una gama de grises casi monocroma. No hay una sola persona a la vista. Es la ciudad anónima vista desde arriba, un encuadre que recuerda más a una fotografía que a un cuadro, y que de hecho pudo inspirarse en los fotógrafos de la época. Caillebotte, pintor y a la vez mecenas de sus amigos impresionistas, lo mostró en la exposición del grupo en 1879, entre otras 25 obras suyas.




