
La historia
Buenos Aires fundó su museo nacional de arte en 1895, en el momento en que el auge de la carne y el grano convertía a Argentina en uno de los países más ricos del mundo y su capital aspiraba a la grandeza europea. En 1933 el museo se trasladó a una antigua estación de bombeo de la Avenida del Libertador, reformada para convertirla en salas.
Su colección es el mayor fondo de arte público de América Latina. Junto a un amplio recorrido por la pintura argentina reúne nombres europeos que el dinero trajo al sur, entre ellos El Greco, Goya y Rodin, además de una buena serie de impresionistas como Monet, Manet y Degas.
La entrada es gratuita, y sigue siendo el museo de bellas artes más visitado del país.





