
La historia
John Soane fue el arquitecto del Banco de Inglaterra, y convirtió su propia casa en Lincoln's Inn Fields, en Londres, en algo entre un hogar, un estudio y un gabinete de maravillas. En 1833 logró que el Parlamento aprobara una ley que la mantuviera exactamente como él la dejara a su muerte, para que los estudiantes pudieran venir a aprender. Murió en 1837, y apenas ha cambiado desde entonces.
La casa está llena hasta los techos de antigüedades, vaciados en yeso, maquetas y espejos inclinados para curvar la luz, dispuestos con el ojo de un arquitecto para la sorpresa. En el sótano se halla el sarcófago de alabastro del faraón Seti I, tallado hacia el año 1300 a. C., que Soane compró después de que el Museo Británico lo rechazara y celebró con tres noches de fiestas a la luz de las velas.
Arriba levantó una sala de pinturas con muros que se despliegan, de modo que allí cuelgan más cuadros de los que el espacio debería admitir, entre ellos la mordaz serie de Hogarth 'La carrera de un libertino', ocho escenas que siguen a un joven heredero mientras dilapida una fortuna.
