
La historia
En Glens Falls, una localidad de fábricas de papel en el norte del estado de Nueva York, Charlotte Pruyn Hyde se construyó una villa de estilo renacentista italiano en torno a un patio con claraboya, terminada en 1912. Su familia había hecho fortuna con la pasta y el papel a orillas del Hudson, y ella y su marido llenaron la casa de pinturas de los antiguos maestros compradas en viajes al extranjero.
Legó la casa y su contenido como museo público, y todavía se muestra como un hogar, con los cuadros colgados entre el propio mobiliario de la familia. Las salas guardan obra de Botticelli, El Greco, Rubens, Ingres y Courbet, junto a un Picasso.
La joya es un pequeño Rembrandt, una cabeza de Cristo pintada en la década de 1640 que pasó por una serie de colecciones europeas antes de llegar a este pueblo papelero, donde cuelga en una de las antiguas habitaciones de la familia.

