
La historia
La catedral de Toledo es una de las grandes iglesias del gótico pleno de España, comenzada en 1226 y levantada a lo largo de más de dos siglos sobre el solar de una mezquita, alzada a su vez sobre una iglesia visigoda. Durante casi toda la Edad Media fue la sede del primado de toda España, y su riqueza se ve en la escala de la piedra y en el bosque de pilares de su interior.
Funciona también como una extraordinaria galería de pintura. La sacristía está colgada como un museo, con el techo al fresco y en sus muros 'El Expolio' de El Greco, pintado para esta catedral hacia 1579, junto a Goya, Tiziano y Van Dyck. En la girola, tras el altar mayor, está el Transparente, un estallido barroco de mármol y figuras doradas de Narciso Tomé, iluminado por un hueco abierto en la bóveda gótica para que la luz del día caiga sobre él desde lo alto.
Se visita como catedral en uso, comprando una entrada que lleva ante la sillería tallada del coro y el tesoro antes de llegar al Greco, todavía en el edificio para el que se hizo.


