
La historia
En pleno campo de Buckinghamshire se alza un castillo renacentista francés, con torreones y torres tomados de Blois y Chambord, en el valle del Loira. El barón Ferdinand de Rothschild lo mandó construir entre 1874 y 1889, contratando a un arquitecto francés, Gabriel-Hippolyte Destailleur, para levantar un pedazo de la Francia del siglo XVI en una colina inglesa.
A Ferdinand le apasionaba el arte francés del siglo XVIII, y con él llenó la casa: porcelana de Sèvres, alfombras de Savonnerie, y revestimientos y muebles que en su día estuvieron en palacetes parisinos antes de la Revolución. Algunos de los paneles de las paredes proceden de las casas de un duque y de un financiero real. En los muros cuelgan retratos ingleses de Gainsborough y Reynolds junto a maestros holandeses.
La familia Rothschild cedió Waddesdon al National Trust en 1957, aunque la fundación familiar sigue gestionándola. Sigue siendo algo poco común, la casa de un coleccionista victoriano conservada muy cerca de como él la dispuso, hasta las flores que se cambian en los parterres cada temporada.


