
Arnold Böcklin
1827–1901 · Suiza · Simbolismo
La historia
Arnold Böcklin perdió a ocho de sus 14 hijos antes de que llegaran a adultos, y en 1880 pintó un pequeño lienzo de una barca de remos que se acerca a una isla de altos acantilados y oscuros cipreses, por encargo de una joven viuda, Marie Berna, que le pidió un cuadro con el que soñar. Al principio lo llamó simplemente 'Un lugar tranquilo'. El nombre 'La isla de los muertos' lo añadió después su marchante.
Böcklin pintó cinco versiones a lo largo de los seis años siguientes. Las tres primeras las hizo en Florencia, cerca del Cementerio Inglés donde estaba enterrada su hija pequeña, Maria, y los acantilados de la isla evocan los muros de aquel cementerio. Nunca explicó el cuadro en público, más allá de decir que debía producir, en sus propias palabras, una quietud capaz de hacer que cualquiera se sobresaltara al oír llamar a la puerta.
Hacia 1900 las reproducciones de 'La isla de los muertos' eran tan comunes por toda la Europa de habla alemana que Sigmund Freud tenía una lámina en su consulta. Adolf Hitler compró una versión original en 1933 y la colgó primero en su refugio de Obersalzberg y más tarde en la Cancillería del Reich en Berlín. El propio Böcklin, formado en Düsseldorf y afincado mucho tiempo en Suiza e Italia, murió en 1901 cerca de Fiesole, a las afueras de Florencia.


