Atribuido a Bartolomeo di Tommaso
Estados Pontificios · Gótico internacional
La historia
Atribuido a es la manera en que un museo dice que un cuadro parece obra de un pintor concreto, aunque ninguna firma, contrato o documento lo confirme. El Louvre usa esa fórmula para una pequeña tabla, una Resurrección, que da con esa reserva a Bartolomeo di Tommaso.
Bartolomeo era de Foligno, en Umbría. En 1425 ya vivía en Ancona, en la costa del Adriático, y durante la década de 1430 trabajó para ciudades de las Marcas como Fano. Los estudios italianos describen su estilo como la última y más extrema fase del gótico internacional, el estilo cortesano y ornamentado de hacia 1400, con poco interés por la nueva perspectiva florentina. En 1451 el papa Nicolás V le pagaba siete ducados al mes por pinturas en el palacio Vaticano. Su obra conservada más conocida llegó poco después, un Juicio Final con infierno, purgatorio y paraíso en la capilla de la familia Paradisi en la iglesia de San Francisco de Terni.
