Atribuido a Filippino Lippi
República de Florencia · Renacimiento italiano
La historia
En 1899 el experto estadounidense Bernard Berenson reunió un grupo de cuadros florentinos que se parecían a Botticelli sin coincidir del todo con su mano, e inventó un pintor para agruparlos. Lo llamó Amico di Sandro, el amigo de Sandro, por el nombre de pila de Botticelli. Unos 30 años después, el propio Berenson había dado la mayoría de esos cuadros al joven Filippino Lippi, que se había formado en el taller de Botticelli.
«Atribuido a» es la fórmula que usa un museo cuando cree que Filippino pintó una obra pero no puede demostrarlo, y es en sus primeros años donde la duda es más honda. Seis tablas con la historia de la reina Ester, pintadas en la década de 1470 para un par de arcones nupciales y hoy repartidas entre cinco museos de Europa y Canadá, muestran el problema. Un estudio técnico de 2010 concluyó que dos son enteramente de Botticelli y una quizá enteramente de Filippino, mientras que las demás se las repartieron ambos, tal vez con un tercer pintor.
