
Edvard Munch
1863–1944 · Noruega · Simbolismo, Expresionismo
La historia
Munch creció en Oslo entre la enfermedad y la muerte: perdió a su madre y a una hermana por la tuberculosis siendo niño, y esa sombra vuelve una y otra vez en su obra. En 1893 pintó El grito, la figura andrógina que se tapa los oídos bajo un cielo rojo sangre, como parte de una serie sobre el amor y la angustia que tituló «El friso de la vida».
La imagen lo hizo célebre en el cambio de siglo, cuando el simbolismo europeo trataba de dar forma a los estados de ánimo antes que a las escenas. Munch dejó escrito que un atardecer, paseando junto a un fiordo, había sentido «un grito infinito que atravesaba la naturaleza», y de ahí nació el cuadro.
Vivió lo bastante para ver cómo los nazis, que llamaban «arte degenerado» a la pintura moderna, retiraban de los museos alemanes 82 obras suyas en 1937. Murió en 1944, en su casa a las afueras de Oslo, mientras Noruega seguía ocupada por las tropas de Hitler.
Obras
38 obras
HerenciaEdvard Munch, 1897
La tormentaEdvard Munch, 1893
Junto al lecho de muerteEdvard Munch, 1895
August StrindbergEdvard Munch, 1892
PlayaEdvard Munch, 1904
La muerte y el niñoEdvard Munch, 1899
DesesperaciónEdvard Munch, 1894
Los hijos del Dr. LindeEdvard Munch, 1903
Ojo a ojoEdvard Munch, 1899
Felix AuerbachEdvard Munch, 1906
Retrato de Elsa GlaserEdvard Munch, 1913
Árboles y muro de jardín en ÅsgårdstrandEdvard Munch, 1904
Albert KollmannEdvard Munch, 1906