
El Greco
1541–1614 · Corona de Castilla · Renacimiento español
La historia
Doménikos Theotokópoulos nació en 1541 en Candía, la capital de Creta, entonces bajo dominio de Venecia. Se formó como pintor de iconos en la tradición bizantina, con sus fondos de oro y sus figuras planas, antes de marchar a Venecia y a Roma para aprender de Tiziano y de los grandes del Renacimiento. En Italia lo llamaban 'il Greco', el griego, y el apodo lo acompañó toda la vida.
Hacia 1577 se instaló en Toledo, la vieja capital religiosa de España. Buscaba, como muchos, el favor del rey: Felipe II le encargó un cuadro para el monasterio de El Escorial, el 'Martirio de san Mauricio'. Al monarca no le gustó, y en 1584 lo retiró del altar. El Greco no volvió a trabajar para la corte.
Se quedó en Toledo el resto de su vida. Allí pintó sus figuras alargadas como llamas, con colores ácidos y cielos tormentosos, un estilo tan personal que durante siglos se lo tuvo por un simple excéntrico. Murió en la ciudad en 1614, con un taller lleno de encargos para las iglesias toledanas.


