Élisabeth Louise Vigée Le Brun

Élisabeth Louise Vigée Le Brun

1755–1842 · Francia · Rococó


La historia

En 1778, Élisabeth Vigée Le Brun, una retratista parisina de 23 años formada en buena parte por su propio padre antes de que este muriera joven, fue llamada a Versalles para pintar a la reina, Marie Antonieta, de 22 años. Así comenzó una década en la que retrató a la reina unas 30 veces: con trajes de gala oficiales, con un sencillo vestido de muselina que escandalizó brevemente a la corte por parecer demasiado simple para una reina, y rodeada de sus hijos.

Esa cercanía con la reina se volvió peligrosa cuando estalló la Revolución. El 6 de octubre de 1789, el mismo día en que una multitud parisina obligó al rey, Luis XVI, y a Marie Antonieta a trasladarse de Versalles al palacio de las Tullerías, Vigée Le Brun abandonó la ciudad en dirección contraria, viajando en un coche público disfrazada de simple trabajadora junto a su hija pequeña, Julie, para evitar que la reconocieran como pintora de la reina.

No regresó a Francia durante doce años. En ese tiempo se abrió camino por las cortes de Italia, Austria, Rusia y otros países, retratando a una nobleza cuya lengua a menudo no hablaba, sosteniéndose a sí misma y a su hija exclusivamente con encargos de retratos, y consiguiendo entrar en academias de arte de ciudades como Roma y San Petersburgo, un honor poco frecuente para una pintora de aquella época. Por fin se le permitió volver a Francia en 1802, momento para el cual ya había producido varios cientos de retratos por media Europa.

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Obras

41 obras