Seguidor de Paolo Veronese


La historia

En la Europa del siglo XVI, príncipes y coleccionistas querían saber qué aspecto tenían los sultanes otomanos, y los pintores se los servían en series completas, un sultán tras otro con turbante y seda, con rasgos que a menudo pasaban de copia en copia. Venecia, que comerciaba con Constantinopla y a ratos guerreaba con ella, fue uno de los lugares de donde salían esas series.

Seguidor de Paolo Veronese es la etiqueta que un museo da a un pintor que trabajó a la manera de Veronese y cuyo nombre se ha perdido. No afirma que llegara a formarse en el taller del maestro.

Entre las obras con este nombre están los sultanes Selim I, Bayaceto I, Murad II y Murad III, de unos 70 centímetros de alto cada uno, en las Colecciones Estatales de Pintura de Baviera. Su serie procede de la Kunstkammer de los duques de Baviera en Múnich, el gabinete principesco de rarezas, y el último soberano que aparece en ella, Murad III, subió al trono en 1574. También lleva este nombre una pequeña pareja de virtudes, la Fe y la Caridad, en el Museo de Bellas Artes de Boston.

Todo esto, en tu bolsillo. Descarga la app.

Obras

2 obras