Jacob Ferdinand Voet

Jacob Ferdinand Voet

1639–1689 · Países Bajos meridionales · Barroco


La historia

En la Roma de la década de 1670, si eras rico, tenías título y querías que te vieran, posabas para Jacob Ferdinand Voet. Este pintor flamenco de Amberes había llegado a la ciudad hacia 1663 y pronto se convirtió en el retratista por el que competía la aristocracia romana, al servicio de casas poderosas como los Colonna y los Odescalchi y de la propia corte pontificia.

Su don era la adulación con mano ligera: seda reluciente, piel suave, media sonrisa cómplice. Producía galerías enteras de mujeres elegantes, pintadas según la misma fórmula seductora para clientes que gustaban de coleccionar rostros como otros coleccionaban medallas. Ese mismo encanto lo perdió. En 1678 el papa Inocencio XI, ofendido por los escotes bajos y los hombros desnudos que Voet daba a sus modelos, ordenó su expulsión de la ciudad.

Llevó su estilo al norte, trabajando en Florencia, luego en Turín y por fin en París, donde murió en 1689. Una de aquellas series de bellezas se conserva casi intacta. Los óvalos que pintó para el cardenal Flavio Chigi, sobrino de un papa, siguen colgados juntos en el palacio Chigi de Ariccia, al sur de Roma.

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Obras

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