
Josef Grassi
1757–1838 · Imperio austríaco · Neoclasicismo, Arte académico
La historia
En abril de 1794 Varsovia se levantó contra la guarnición rusa, y un retratista vienés se encontró en una ciudad en guerra. Josef Grassi había llegado a Varsovia en 1791 y le había ido bien pintando a la aristocracia polaca. Salió de la zona de combate con ayuda de Tadeusz Kościuszko, el general que dirigía la insurrección y al que había retratado.
Grassi era hijo de un orfebre de Udine establecido en Viena. En la Academia de Viena perdió una beca de viaje frente a Heinrich Füger, que después sería el principal retratista de la ciudad, y se sintió tratado injustamente. En Varsovia encontró el trabajo estable que Viena no le había dado. Sus retratos más conocidos de aquella etapa representan a los dos héroes militares polacos de la época, Kościuszko y el príncipe Józef Poniatowski, sobrino del rey y más tarde mariscal de Napoleón, y pintó a cada uno más de una vez.
En 1799 Grassi fue nombrado profesor de la Academia de Dresde, y de 1816 a 1821 supervisó en Roma a los jóvenes artistas sajones que estudiaban allí. Sus retratos femeninos, suaves y elegantes, fueron muy admirados en vida. El que sigue siendo ampliamente conocido es su retrato de la reina Luisa de Prusia, pintado en 1804 y conservado en el palacio de Charlottenburg, en Berlín.
